Arce (Acer): especies, identificación, presencia en la República Checa y cultivo
Nombre científico: Acer
El arce (Acer) es un género de árboles y arbustos caducifolios de hojas opuestas, normalmente palmeadas y lobuladas, y frutos alados. En la República Checa son autóctonos sobre todo el arce blanco, el arce real y el arce campestre; en el sur de Moravia aparece también, de forma escasa, el arce tártaro.

Este artículo ha sido traducido del checo. Čeština
El arce (Acer) es un género de árboles y arbustos caducifolios de la familia de las sapindáceas (Sapindaceae). Se reconoce fácilmente por sus hojas opuestas, generalmente palmeadas y lobuladas, y por sus frutos, formados por parejas de aquenios alados (sámaras) que, al desprenderse, giran como una hélice. En la naturaleza checa, los arces se cuentan entre las frondosas más comunes. Son importantes para los ecosistemas forestales, proporcionan una madera valiosa y ocupan un lugar insustituible en parques y jardines.
Ficha rápida
| Nombre científico | Acer L. |
|---|---|
| Familia | sapindáceas (Sapindaceae), antes familia independiente de las aceráceas (Aceraceae) |
| Número de especies | aproximadamente 130–160, la mayoría en Asia oriental |
| Altura | desde arbustos hasta árboles de 35–40 m (arce blanco) |
| Longevidad | arce campestre y arce real, por lo general 150–250 años; arce blanco, hasta 400–500 años |
| Hojas | opuestas, de pecíolo largo, en su mayoría simples y palmeadas-lobuladas, compuestas en algunas especies |
| Floración | abril–mayo, flores amarillo verdosas en corimbos, racimos o panículas |
| Fruto | disámara: dos aquenios con alas en forma de lengüeta, maduran en septiembre y octubre |
| Presencia en la República Checa | desde las tierras bajas hasta la montaña: bosques de pedregal, bosques de ribera y mixtos, sotos, alamedas y avenidas |
| Protección | el arce blanco, el real y el campestre no están protegidos; el arce tártaro figura entre las especies raras |
Cómo reconocer un arce
El género tiene varios rasgos fiables que permiten distinguirlo incluso de árboles parecidos, como el plátano de sombra, que tiene hojas alternas:
- Hojas: son opuestas y decusadas, es decir, nacen de dos en dos enfrentadas y cada par siguiente gira 90°. Tienen un pecíolo largo y un limbo con 3–5 lóbulos (raramente hasta 13). Una excepción es, por ejemplo, el arce negundo, de hojas pinnadas.
- Flores: pequeñas, amarillo verdosas o rojizas, agrupadas en corimbos, racimos o panículas. Pueden ser unisexuales o hermafroditas y las polinizan sobre todo las abejas y otros insectos. Son una importante fuente primaveral de néctar y polen.
- Frutos: son disámaras. Cada aquenio lleva un ala en forma de lengüeta y ambos permanecen unidos hasta la madurez. El ángulo que forman las alas es uno de los mejores caracteres de identificación.
- Yemas: opuestas y cubiertas de escamas. Su color ayuda en invierno a distinguir las especies.
¿Arce blanco, real o campestre?
| Rasgo | Arce blanco | Arce real | Arce campestre |
|---|---|---|---|
| Altura | hasta 35 (40) m | 20–30 m | normalmente 10–15, raramente 20 m |
| Hoja | 5 lóbulos de borde aserrado romo, envés grisáceo, más rígida | 5–7 lóbulos con dientes largos y puntiagudos | pequeña (5–10 cm), 3–5 lóbulos redondeados |
| Látex en el pecíolo | no | sí, blanco | sí, escaso |
| Inflorescencia | panículas colgantes tras brotar las hojas (mayo) | corimbos erguidos antes de brotar las hojas (abril) | corimbos erguidos junto con las hojas (mayo) |
| Alas del fruto | forman un ángulo agudo o recto | abiertas en ángulo obtuso | abiertas casi en horizontal |
| Corteza | pardo grisácea, con la edad se desprende en placas | oscura, finamente agrietada a lo largo, no se desprende | parda, con grietas poco profundas; ramillas a menudo con crestas de corcho |
| Yemas invernales | verdes | pardo rojizas | pequeñas, pardas, pilosas |
La prueba más rápida en el campo es sencilla: arranque una hoja y observe el pecíolo roto. Si brota de él un látex blanco lechoso, se trata de un arce real (en checo se llama mléč, de «leche»). El arce blanco no tiene látex.
Arces que crecen en la República Checa
Arce blanco o sicómoro (Acer pseudoplatanus)
Es el arce autóctono más grande y longevo: alcanza 35 m, excepcionalmente más, y puede vivir 400–500 años. Es un árbol de zonas submontanas y montanas. Crece sobre todo en bosques de pedregal y de barrancos, donde convive con el tilo, el olmo de montaña y el fresno. Asciende hasta el límite superior del bosque y en los montes Krkonoše o en Šumava forma los característicos rodales montanos de arce blanco. Junto con la picea y el haya, es una de las especies más importantes de los bosques mixtos de montaña.
Arce real (Acer platanoides)
El arce real alcanza 20–30 m y suele vivir 150–250 años. Crece desde las tierras bajas hasta altitudes medias en bosques de pedregal, de ribera y mixtos de frondosas. Es muy apreciado en avenidas y zonas verdes urbanas, porque tolera el ambiente de la ciudad mejor que el arce blanco. En primavera es el primero en llamar la atención: sus flores amarillo verdosas se abren cuando las ramas aún están desnudas. En otoño, su follaje se tiñe de amarillo dorado a anaranjado.
Arce campestre (Acer campestre)
Es el más pequeño de los arces autóctonos comunes: un árbol de 10–15 m o un arbusto de varios troncos. Le gusta el calor y crece sobre todo en llanuras y colinas, en robledales con carpe, bosques de ribera, sotos y orlas de matorral. Tolera muy bien la poda, por lo que se utiliza tradicionalmente en setos vivos. Sus ramillas jóvenes presentan a menudo llamativas crestas de corcho.
Arce tártaro (Acer tataricum)
Este árbol bajo o arbusto, de hojas enteras o solo levemente lobuladas, es el cuarto arce autóctono de la República Checa. Su área natural se limita a las zonas más cálidas del sur de Moravia, donde crece escaso en robledales termófilos y orlas de estepa arbolada. Llaman la atención sus frutos de alas intensamente rojas.
Arces no autóctonos en parques y jardines
En parques, jardines y a lo largo de caminos se plantan numerosas especies exóticas:
- el arce negundo (Acer negundo), de Norteamérica, tiene hojas pinnadas. En Chequia se asilvestra sobre todo en riberas y orillas de ríos y se considera especie invasora.
- el arce plateado (Acer saccharinum) tiene hojas profundamente divididas con el envés plateado. Crece rápido, pero sus ramas son frágiles.
- el arce rojo (Acer rubrum) se aprecia por su color escarlata en otoño.
- el arce japonés (Acer palmatum) es muy popular en cultivares ornamentales, a menudo de hojas rojas o finamente divididas.
- el arce del Amur (Acer tataricum subsp. ginnala) es un arbusto resistente con un intenso color rojo fuego en otoño.
Ecología e importancia en la naturaleza
Los arces son un componente importante de los bosques. Su hojarasca se descompone rápidamente y mejora el suelo. Gracias a su sistema radical profundo y ramificado, estabilizan laderas y pedregales. El arce real, de floración temprana, y después el arce blanco son en primavera una fuente esencial de alimento para las abejas. En los arces vive mucho insecto especializado y sus semillas atraen a aves y pequeños roedores. El viento transporta los frutos alados a decenas de metros del árbol madre, por lo que el arce blanco y el real colonizan con facilidad claros, jardines abandonados y arbolado urbano.
Una advertencia práctica importante para quienes tienen caballos: las semillas y plántulas del arce blanco contienen una sustancia tóxica, la hipoglicina A, que provoca en los caballos miopatía atípica, a menudo mortal. Por eso, los pastos para caballos no deberían lindar con arces blancos en fructificación.
La madera y sus usos
La madera de arce es clara, dura, de peso medio (densidad de unos 600–700 kg/m³), tenaz y de grano fino y uniforme. Se trabaja y pule bien, no se agrieta y no transmite olores. La más valiosa es la del arce blanco, que se emplea en:
- fabricación de instrumentos musicales: con el llamado arce ondulado (flameado) se hacen fondos, aros y mástiles de violines, violas y violonchelos, además de piezas de guitarras y fagots,
- ebanistería y chapas: muebles macizos, marquetería, parqués y escaleras,
- utensilios de cocina y del hogar: tablas de cortar, cucharas, cuencos y juguetes, ya que la madera es inocua para la salud,
- torneado y talla.
La madera del arce real y del campestre es parecida, aunque algo menos valorada. Antiguamente, el arce campestre se usaba para mangos de herramientas, pipas y pequeños objetos torneados. Del arce azucarero (Acer saccharum) norteamericano se obtiene, a partir de la savia primaveral, el famoso sirope de arce. Para un litro de sirope hay que reducir unos 30–40 litros de savia. También puede extraerse savia del arce real y del blanco, aunque contiene menos azúcar.
Cultivo del arce en el jardín
Elección de la especie
Las especies grandes, como el arce blanco y el real, son para parques, jardines amplios y avenidas. Para un jardín pequeño convienen el arce campestre, el tártaro y el del Amur o los cultivares de arce japonés. También son populares los cultivares compactos de arce real, como el globoso 'Globosum' o el rojo oscuro 'Crimson King'. El arce blanco cuenta con el llamativo cultivar 'Brilliantissimum', de hojas jóvenes rosa salmón.
Plantación, suelo y luz
- Ubicación: los arces autóctonos toleran el sol y la semisombra. El arce japonés necesita semisombra, un lugar resguardado y protección frente al sol fuerte del mediodía y los vientos helados.
- Suelo: lo ideal es un suelo profundo, fértil, fresco pero bien drenado. El arce campestre soporta incluso suelos secos y calizos; el arce blanco agradece la humedad ambiental y suelos frescos y ricos en minerales.
- Plantación: preferiblemente en otoño o a comienzos de la primavera. Plante el cepellón a la misma profundidad a la que crecía en el vivero. Durante los dos primeros años, riegue con regularidad y acolche el suelo alrededor del tronco.
Poda y cuidados
A finales del invierno, los arces «sangran» mucho, porque la savia mana de las heridas. Por eso conviene podarlos en verano (julio–agosto) o a finales de otoño. Los ejemplares adultos solo necesitan poda sanitaria y de formación. El arce campestre en seto se recorta una o dos veces al año.
Enfermedades y plagas
- la mancha alquitranada (Rhytisma acerinum) produce en las hojas manchas negras parecidas a gotas de alquitrán. Es más bien un defecto estético; ayuda rastrillar y retirar las hojas afectadas.
- el oídio se manifiesta como un polvillo blanquecino en las hojas, con más frecuencia en el arce campestre y el real.
- la verticilosis es una enfermedad fúngica de los vasos conductores que seca de golpe las ramas. Solo se combate eliminando las partes afectadas.
- la enfermedad de la corteza hollinosa (Cryptostroma corticale) afecta sobre todo a los arces blancos tras años secos y calurosos. La corteza se desprende y deja ver un polvo negro de esporas, que en las personas puede causar una neumonitis alérgica; por eso la madera afectada se manipula con mascarilla.
- los pulgones y cochinillas algodonosas producen una melaza pegajosa, típica sobre todo bajo los arces reales de los aparcamientos.
Curiosidades y significado cultural
- La hoja de arce es el símbolo nacional de Canadá y figura en su bandera.
- En Japón, la contemplación otoñal de los arces, llamada momijigari, es tan popular como la observación primaveral de los cerezos en flor.
- Los frutos alados del arce han inspirado a diseñadores de pequeños drones y hélices: la sámara giratoria desciende despacio y el viento la lleva lejos.
- El nombre popular checo del arce campestre, babyka («viejecita»), alude probablemente a su porte bajo y «encorvado». La palabra checa klen (arce blanco) es de origen protoeslavo.
- El género Acer es muy antiguo: se conocen fósiles de arces ya del Paleógeno, hace más de 50 millones de años.
Encontrará más información sobre otras especies autóctonas en nuestra guía de árboles caducifolios.
Resumen
Los arces forman un género de unas 150 especies leñosas del hemisferio norte. Se reconocen por sus hojas opuestas y palmeadas y por sus disámaras aladas. En la República Checa son autóctonos el arce blanco, el real y el campestre, y de forma escasa también el tártaro. Para distinguirlos sirven el látex del pecíolo, el ángulo de las alas del fruto y la corteza. Su madera clara y de calidad se emplea en ebanistería y en la fabricación de violines. En el jardín, los arces son poco exigentes: basta con elegir una especie acorde con el tamaño del terreno y podarlos fuera del periodo de savia primaveral.
Preguntas frecuentes
¿Cómo distinguir el arce real del arce blanco?
El arce real tiene hojas de lóbulos acabados en puntas agudas y, al arrancar el pecíolo, brota un látex blanco. El arce blanco tiene lóbulos de borde aserrado romo y sin látex, envés grisáceo, yemas verdes y corteza que se desprende con la edad.
¿Cuántas especies de arce crecen en la República Checa?
Son autóctonas cuatro: el arce blanco, el real, el campestre y, de forma escasa en el sur de Moravia, el arce tártaro. Además, en parques y jardines se cultivan muchas especies exóticas, como el arce negundo, el plateado o el japonés.
¿Cuándo se poda el arce?
Preferiblemente en verano (julio–agosto) o a finales de otoño. En primavera los arces pierden mucha savia, por lo que la poda en esa época debilita el árbol innecesariamente.
¿Es venenoso el arce?
Para las personas los arces no son venenosos. Sin embargo, las semillas y plántulas del arce blanco contienen hipoglicina A, que en los caballos provoca miopatía atípica, a menudo mortal.
¿A qué familia pertenece el arce?
Según la clasificación botánica actual (APG IV), los arces pertenecen a la familia de las sapindáceas (Sapindaceae). Antes se incluían en una familia propia, las aceráceas (Aceraceae).
¿Se puede hacer sirope de arce con los arces europeos?
Sí, en primavera también puede extraerse savia del arce real y del blanco. Pero contiene menos azúcar que la del arce azucarero norteamericano, así que se necesita más cantidad para obtener sirope.


